KINO VERDÚ | 13 DE DICIEMBRE DE 2011
El poder de creación del monje benedictino considerado el padre espiritual del champán y la arquitectura de la mítica Abadía de Hautvillers, donde Dom Pierre Pérignon desarrolló su labor, sirven de inspiración para esta edición limitada. El mejor champán del mundo recupera iconos de la marca como son la vidriera y el rosetón de la Abadía, así como el escudo de Dom Pérignon, que aparecen en relieve.
Dom Pérignon Shield Box, preserva durante tres horas en las mejores condiciones el tesoro que esconde dentro, ya que se trata de un estuche isotérmico y reutilizable, que permite mantener la botella a 10°C.
Dentro del estuche, una botella de Dom Pérignon Vintage 2002, un champán floral, aromático y sutilmente especiado. Pura redondez con una hermosa longevidad.