ROBB REPORT | 19 DE AGOSTO DE 2011
Esta preocupación no sólo es mundana, quienes se dedican a la relojería ponen especial atención en este particular problema: en la medida en que ofrecen más novedades o complicaciones asociadas a la función básica de un reloj, deben depender del barrilete del mecanismo, que diseñado para cumplir la función de medir el paso del tiempo de forma exacta, pierde energía valiosa en otros elementos que agregan personalidad al diseño.
Y es aquí donde entra el movimiento Dual Wing que Jaeger-LeCoultre introduce en su reloj Duomètre à Quantième Lunaire, que sólo estará disponible en una serie limitada a 200 ejemplares en oro blanco.
Parte de la colección Duomètre, este reloj ofrece la hora, la fecha y las fases de la luna con una exactitud. Su segundero fulminante progresa mediante saltos de un sexto de segundo, al tiempo que indica la fecha y las fases de la luna en un contador subsidiario y mediante el Dual-Wing permite que, mientras el primer tren de ruedas se dedica plenamente a la medición exacta del paso del tiempo, el segundo se consagre a la visualización de las horas, minutos, segundos, fecha y fases de la luna para ambos hemisferios.
La preocupación por la exactitud no es nueva en esta firma relojera, pero sí lo es este concepto dual que hace funcional al extremo el diseño clásico, pero renovado, de este nuevo ejemplar de la casa.