Vividus, la cama de los 130.000 euros

JAIME DE LAS HERAS

Dormir es uno de los grandes placeres de la vida. Además, es bastante democrático, puesto que nos humaniza a todos en torno al noble arte de descansar a pierna suelta. Aunque como en casi todo, hay excepciones.

Como esta cama Vividus, creada por el fabricante sueco Hästens, un referente del interiorismo desde mediados del siglo XIX que ahora nos tienta con la que podríamos considerar la cama más cara del mundo. Así, en el redondeo, un poco más de 130.000 euros, cantidad que algunos pensarán demasiado elevadas aunque claro, si nos ponemos en la tesitura de que pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo, quizá sea un buen negocio.

Lógico o no, seguro que os estáis preguntando qué tiene esta cama para valer esa cifra. Pues sentimos decepcionaros, o al menos en parte, porque en ella no hay ningún material al que puedas achacar el coste total de la cama, sino que más bien es su conjunto el que la hace tan valiosa.

320 horas se necesitan para ensamblarla por cuatro maestros artesanos de Hästens que la harán a medida para ti y previo encargo, es decir, no llegarás nunca a una tienda Hästens y te llevarás la cama puesta. Sobre todo porque el encargo pesa nada menos que 210 kilos, basados en su maciza estructura de madera y en los más finos tejidos presentes tanto en el colchón como en las telas, donde se entrecruza la máxima precisión en cada puntada para que la cama sea realmente perfecta.

Lino, algodón, lana y crin de caballo son los materiales principales que conforman los tejidos presentes en la Vividus. El lino para otorgar las texturas más suaves, el algodón para aportar comodidad, la lana siendo el gran referente a la hora de aportar calor y la crin de caballo en remates y bordados.

Es decir, una maravilla en la que soñar a cualquier hora del día durante nada menos que 25 años, edad en la que se considera que la cama debería ser cambiada. Posiblemente la inversión merezca la pena.

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