Seis atentados estilísticos que no cometerás este verano

ÁLVARO PÉREZ

El calor hace cometer locuras y es que a menudo en épocas tan sofocantes como el verano castellano tendemos a tirar hacia la comodidad en vez de dar prioridad a nuestra presencia. Pero como ya hemos repetido anteriormente, el calor no es incompatible con la elegancia, así que presta atención a los siguientes errores de vestimenta que solemos cometer en el tórrido y bochornoso verano (algunos con más delito que otros).

Gafas de sol (sólo con sol)

Sabemos que no descubrimos América con esto pero no, nunca se lleva gafas de sol cuando el día se ha cubierto o la noche ya ha aparecido. Ni somos vampiros ni somos pseudo celebrities. Si por un casual te has quedado colgado con ellas a lo largo del día, échalas al bolsillo. Y si no, encájala en un ojal de la camisa pero nada de llevarlas puestas con noctunidad.

Derretirse bajo un traje de lana

Este es un error que la lógica puede ayudarte a solucionar, pues si bien la lana es el material empleado para los jerséis de invierno, muy probablemente no sea tan apropiada para el verano. Escoge en su lugar trajes de lino, algodón ligero o seda y te ahorrarás el sufrimiento de notar cómo poco a poco te vas derritiendo en el metro, en el ascensor o en esa larga y tediosa reunión de trabajo.

Destierra el negro (y cuidado con el azul marino)

También ocurre que para cuando llega el calor seguimos empecinados con las prácticas de vestimenta propias del invierno y en lugar de darle una oportunidad a los brillantes y bonitos colores claros, prescindimos de ellos y continuamos vistiendo con colores oscuros como el negro, el gris o el azul marino. Dale color a tu vida, te lo agradecerá tu estado de ánimo y tu cuerpo, pues las tonalidades oscuras absorben la luz. Si toca recurrir al traje, apuesta por los grises y los marengos.

Los calcetines por las rodillas

Por razones que escapan a toda lógica, es cada vez más frecuente observar este tipo de calcetines en combinación con pantalones cortos y zapatillas de deporte. Dado que no somos futbolistas, deberemos evitar llevar calcetines altos con pantalones cortos en nuestro día a día y dejarlos en la mesita de noche para épocas más frías.

Trajes oscuros

Aprovecha que el verano te concede una tregua para sacar del armario, con discreción, los tonos camel y los trajes color crema. Lucir un buen moreno, una camisa azul y matices tierra clara harán de tu estilismo un 10 sin necesidad de andar sufriendo calores infernales.

Los pantalones no se remangan

Nos da igual donde lo hayas visto y que pienses que así vas más fresquito. Si quieres un pantalón corto,  póntelo, comprobando siempre que vas al lugar adecuado con él. Pero eso de remendar tobilleramente la ropa hasta subírtela a mitad de pantorrilla, jamás.

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