Cocina de mercado en ‘Gigi Meet Me’

Ulises Medina

Y si en algo se caracteriza España de otros países europeos es por la rica y estupenda gastronomía que ofrece. Terrazas fantásticas con solera por bandera; interiorismo del más puro estandarte, y como no, vino y platos de autor que posicionan a España, y en concreto a Madrid como  país turístico culinario de referencia. Y entre historia e historia comenzamos con Gigi Meet Me. Un restaurante que despunta por su fresca cocina de mercado, y que atesora ser uno de los restaurantes madrileños bienaventurados situados entre Chamberí y Alonso Martínez.

Y puestos a que es en el mismísimo barrio de Alonso Martínez donde se ubican recientemente las propuestas gastronómicas más snobs de la capital española, aparece Gigi Meet Me Bar. El restaurante que se encuentra en el número trece de la archiconocida calle de Luchana, entre las afamadas glorietas de Bilbao y Alonso Martínez. Un lugar privilegiado que no sólo goza de estupenda localización sino de cocina de categoría por todos sus costados.

A punto de cumplir su primer aniversario, Gigi cambia su carta para ofrecer a los que por el acuden, nuevos conceptos bajo una carta donde prima el picoteo bajo la agradable compañía de pareja o amigos. Íntimo y cordial, este estupendo gastro – bar nos traslada al savoir faire de los míticos bistró franceses gracias a la coqueta decoración que alberga en su interior.

Una carta de cuchara, cuchillo y tenedor. Sencilla y cuidada, apuesta por platos como las empanadillas de guiso ibérico y pico de gallo de encurtidos; Albóndigas de merluza en curry negro; o la coliflor rustida con romescu libanés y granada. Mientras que para los que el apetito les lleva a disfrutar de más de un solo plato, Gigi sugiere algunos como el arroz meloso de gamba del mediterráneo y pak choi; la lasaña de carrilleras con bechamel de leche de oveja y cardamomo; sin olvidar la hamburguesa de buey especial de Gigi; y la caballa soasada con crema de berenjena y ponzu de mandarina.

En el apartado de postres, la tarta de quedo fluida es totalmente imprescindible. Aunque tampoco pasan en vano la pannacotta con arrope y cítricos; o la tarta fundente de chocolate.

Una carta sofisticada y breve que engancha. No cabe duda que una delicia de restaurante que además cuenta con una terraza formidable en la que es posible disfrutar de cócteles de autor que combinan a la perfección tras la sobremesa ahora que el buen tiempo ha llegado para quedarse.

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