El fandango español en ‘LAVERÓNICA’

Ulises Medina

La fina prosa del fandango español y al puro estilo pop up de finales de los setenta; eso es ‘LAVERÓNICA’. Situado en el número 38 de la calle Moratín, en la orilla, del ya legendario Barrio madrileño de Las Letras, rostros conocidos del mundo de la canción, el cine, la televisión y el arte en su conjunto, se reúnen en este reconocido restaurante para almorzar, merendar o copear en los ratos libres de la semana.

Su fundadora, Mariana Gyalui, una mujer inquieta y muy bien conectada con el mundo de la promoción musical, ha representado a Chavela Vargas, El Cigala, Sara Baras, Niña Pastori y Concha Buika entre otros, consagra el baluarte del buen comer, con un restaurante íntimo para los famosos de la gran ciudad española.

Con colores llamativos que van desde la fina decoración de su mobiliario al ya mítico retrato de la ‘Faraona’; un gigantesco cuadro, obra del pintor sevillano Alonso Gil, que aún aguarda en la sala principal hasta que la hija de nuestra Lola, la cantante Rosario Flores, lo recoja; amenizan este singular restaurante.

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Entre sus peculiaridades, la comida casera es su máxima. Destaca el escabeche suave de pollo, berenjenas y zanahorias, a medio camino entre el escabeche y el confitado; el salmón, que se macera durante ocho horas en lugar de las 14 habituales para conservar la jugosidad de un pescado de primera que sale casi crudo; y las albóndigas de sepia y gamón en salsa de azafrán.

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También resaltan las propuestas fuera de carta como ossobuco; carrilleras al vino tinto; crepes de espinacas y ricotta; o guisos como los que hacían nuestras abuelas de lentejas, verdinas, judiones de La Granja o pote vigilia.

En el apartado de repostería, las tartas de chocolate con frambuesa; de manzana, de dulce de leche; y de queso con confitura de naranja, son la especialidad de la casa. Todas ellas con nombre propio, se elaboran en el propio restaurante.

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Mantener el espacio vivo y cambiante para que siga siendo un lugar de encuentro, es la tónica que su fundadora, Mariana Gyalui, desea seguir. Lámparas originales de Vico Magistretti, Mario Botta o Gino Sarfatti, las sillas de Piretti o de Van Severen para Vitra, pufs del colectivo gallego Fios Collection, varias obras del artista Alonso Gil y una colorida mesa corrida que homenajea al grupo de diseño italiano Memphis visten la esencia del excéntrico gusto de ‘LAVERÓNICA’.

En definitiva, un especial restaurante que nunca pasa de moda, donde el folclore español ríe entre sus paredes; donde ver alguna cara conocida no es cuestión de suerte.

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