La Vanduca: de Málaga para el mundo pasando por Madrid

JAIME DE LAS HERAS

Mayo es a las terrazas como el otoño a las setas, basta que aparezcan cuatro rayos de sol para que empiecen a brotar por las aceras, como si un efecto casi mágico se tratara. De magia (y de sol) saben mucho en La Vanduca (Calle Columela, 2). Magia porque lo que se traen entre los fogones con una carta ecléctica que navega desde sabores tradicionales a apuestas orientales es una maravilla que no admite devaneos.

Y de sol saben porque llegaron de Málaga hace unos cuantos años para convertir este rinconcito madrileño, cercano a la Puerta de Alcalá, en una suerte de peregrinaje del buen comer y el mejor disfrutar.

Una terraza para dejarse llevar.

Dentro o fuera, en sala o en terraza, la nueva carta de La Vanduca se abre para disponer de espacios bien delimitados y que nos trasladarán, aunque sea mientras disfrutamos a bocados, de un trocito de Málaga trasladado al centro de Madrid.

En su carta no faltan las propuestas clásicas, aptas para los amantes de las raciones y el picoteo, donde reinan generosas albóndigas al jerez, chips de berenjena con miel de caña, la ensaladilla con ventresca o las croquetas, tanto de jamón como de chorizo, que harán que en otra vida hubieras soñado con ser bechamel.

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