Un menú bajo cero para refrescar el verano en La Enotaberna

JAIME DE LAS HERAS

Cuando el verano empieza a hacer mella en los termómetros, disparando los mercurios por encima de los 30º y coqueteando peligrosamente con los 40º, pocas ganas hay de sentarse a comer asados y contundentes platos de cuchara que nos alargan la tarde, la digestión y derriten nuestros veranos a base de temperatura.

No es necesario derretirse en Madrid para disfrutar de la buena mesa.

Por eso, en La Enotaberna de Posada del León de Oro, en plena Cava Baja madrileña, han decidido contrarrestar los efectos de las altas temperaturas con un menú bajo cero para que podamos decir aquello de ‘Cero grados, ni frío ni calor’. La propuesta, encabezada por el helado tanto dulce como salado, nos propone un viaje en tres pasos a lo más refrescante de la gastronomía nacional con productos de máxima calidad y de temporada, perfectos para hacer de nuestras comidas una alegría.

De Córdoba a Italia y tiro porque me toca.

La fiesta empieza con un salmorejo, bandera de la cocina cordobesa, que esta vez se enarbola con un helado de parmesano y aceite de albahaca, reuniendo así tres sabores muy mediterráneos en un mismo plato y trasladándonos al mismo tiempo a la ribera del Guadalquivir y a las colinas de la Toscana.

El segundo se nos presenta con otro clásico de la cocina fría, el steak tartar. Sólo que en La Enotaberna de La Posada del León de Oro se pica finamente a cuchillo el solomillo de buey, y no otros cortes no tan nobles. Reforzando su frescura llega la mostaza pero no de forma convencional, sino convertida en un helado a la dijonnaise que hará que tengamos que pedir aún más para seguir descubriéndola.

Un tartar sutil y original con un helado de mostaza muy conseguido.

El postre, como no podía ser de otra manera, también viene en forma de helado, aunque no será para lo único que usemos la cuchara, ya que una suave crema de chocolate blanco sirve para derretir despacito a un helado casero de violeta –sí, el mismo que nutrió los caramelos de nuestra infancia- para llevar el placer goloso hasta el velo del paladar y retando al termómetro diciéndole ‘aquí no se

También queda hueco para los helados dulces.

Y nosotros que lo agrademos.

Qué: La Enotaberna de La Posada del León de Oro.

Dónde: Calle de la Cava Baja, 12. Metro La Latina.

Qué: Un menú para amantes del helado y de los que no quieren sufrir comiendo en verano.

Cuándo: Todo el mes de julio

Cuánto: 29 euros por persona.

Créditos de las fotografías: La Posada del León de Oro.

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