Vino tinto: razones para descubrir a este sabroso y sano aliado

Siempre con moderación, nuestra salud lo agradecerá.

meneame
Compartir

El vino, ese líquido que cuando es tinto posee un característico color rojizo y se desliza por nuestra garganta haciendo que el cielo parezca todavía más cercano. No es nuevo que esta bebida haya sido venerada desde tiempos inmemoriales; los griegos, de hecho, la consideraban el néctar de los dioses. Pero no solo se trata de una bebida deliciosa para nuestro paladar, sino que además posee numerosas propiedades beneficiosas.

Ayuda a bajar el peso

El vino tinto promueve la activación de un gen de que impide que se formen nuevas células grasas, además de estimular las existentes para ir depurándolas poco a poco y eliminarlas así de nuestro organismo, por lo que es bueno para reducir el colesterol. Pero eso sí, recuerda que no debes beber más de una copa diaria.

Es bueno para los dientes

Un estudio llevado a cabo por científicos españoles asegura que de entre todos los líquidos, el vino tinto es el más efectivo a la hora de eliminar las bacterias bucales. Así que sonríe, y no te preocupes si tu boca se torna también un poco rojiza bebiendo vino, ya que estarás ayudando a prevenir infecciones en dientes y encías.

Mejora la agilidad mental

Según el Instituto Central de Salud Mental de Mannheim (Alemania), las personas que beben vino tinto son menos susceptibles de padecer enfermedades mentales, en especial Alzheimer. Además, son muchos los estudios que señalan al vino tinto como un buen mediador para la mejoría de nuestros procesos cognitivos. No lo decimos nosotros, lo dice la ciencia.

Reduce el riesgo de padecer cáncer

El vino es un gran antioxidante y como tal es capaz de bloquear el crecimiento de las células cancerígenas, en particular las que producen cáncer de mama o de pulmón.

Promueve la longevidad

Otra de sus incontables propiedades beneficiosas para la salud es que favorece la longevidad. Los investigadores consideran que el resveratrol, antioxidante que se da en la piel de la uva roja, puede ayudar a que el ser humano viva más eliminando las moléculas causantes de inflamaciones y los compuestos de la sangre que impiden la generación de insulina.