Volvamos a los tiempos de la merienda

El siglo XXI ha traído muchas ventajas pero también inconvenientes como hacernos olvidar la merienda.

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Seguro que a tu memoria llegan buenos recuerdos cuando oyes hablar de la merienda

Una tradición que con los años has dejado atrás pero que te gustaría recuperar.

Y es que la merienda aparte de ser una de las cinco comidas del día es un gran momento para confraternizar, descansar un momento y liberar algo del estrés laboral. Pero sobre todo, un buen momento para disfrutar comiendo.

Probablemente tus ojos se humedezcan ligeramente cuando a tu memoria llegan aquellas tardes de primavera al salir del colegio. Tus padres esperando a las cinco de la tarde con ganas de recibirte y tú encantado de verles pero no sólo por ellos.

Sabías que después de sus abrazos y achuchones se encontraba un sándwich que en el mejor de los casos sería de Nocilla y si te habías portado bien un batido también de chocolatezumo

Momentos que con el tiempo fuimos dejando atrás. Con la adolescencia aún nos internábamos en esos placeres cotidianos, sobre todo a base de bollería industrial pero cada día le prestábamos menos atención.

Hasta que te haces mayor y no tienes apenas tiempo de salir del trabajo o de clase y ponerte a merendarGimnasio

Pero eso se acabó. La merienda debe volver a nuestras vidas (también felicitamos al que nunca la ha dejado atrás). Sólo exige de nosotros unos breves minutos que además nos servirán para relajar los niveles de estrés y dedicarnos unos minutos a nosotros mismos.

Sin embargo eso no es lo mejor de todo. La merienda por su estatus privilegiado permite cualquier alimento por extraño que te parezca y esta es su gran baza. Obviamente no vas a ponerte a las seis de la tarde con un plato de sopa pero el abanico es extraordinario.

Desde las meriendas más tradicionales con un café con churros o un sándwich a la plancha hasta opciones más golosas como un croissant o una napolitana hasta llegar a la opción salada. Jamón ibéricoquesopan

Además de maridarlo con lo que mejor te parezca. Refrescos, cervezascafés

¿Vas a dejar pasar este precioso momento que no te llevará más que un cuarto de hora? Nosotros apostamos por recuperar la merienda, una comida que mejora con la compañía y que además no acepta un no por respuesta. O es que acaso nadie tiene media horita al día para sentarse con un amigo (o amigos, o amiga, o incluso para visitar a familiares). Disponer un café y un sándwich y disfrutar del momento.

Así que no lo dejes correr y cuanto antes lo recuperes mejor, te darás aún más cuenta de lo importante que son los pequeños placeres cotidianos.