El BMW Serie 4 se reinventa para 2018

JAIME DE LAS HERAS

La familia del Serie 4 es una de esas maravillas que BMW engendra para dar cabida en sus asientos a cualquier amante del motor. No importa que quieras disfrutar de un Serie 4 con tu familia, en soledad, con los amigos o en cualquier otra circunstancia. Apostar por un Serie 4 es conducir con la convicción de que realmente disfrutarás del placer de la conducción.

Bajo esa misma premisa se presenta el restyling que la firma bávara dará al ‘mediano’ de la casa, convirtiendo 2018 en el nuevo punto de partida para un coche que satisface a cualquier paladar automovilístico pero que viene cargado de fiereza para la próxima década.

Para empezar lo hace con un nuevo frontal, haciendo más alargados sus faros, dando una impresión casi felina a una parte delantera hecha para dominar la carretera. Allí también se funden los nuevos colores, un naranja amanecer y un azul metálico, demostrándonos que el nuevo Serie 4 va a brillar por los cuatro costados.

Aunque también brillará en su interior. BMW ha decidido hacer aún más Premium a este emblema de la casa con detalles cromados y la doble costura de la consola central, rediseñando además la interfaz del navegador con un mismo propósito, llenar de lujo y funcionalidad un habitáculo hecho para gozar.

Sobre todo cuando nos ponemos en marcha. Las motorizaciones serán las mismas, es decir, del 440i con 3 litros que nos rinda 320 CV hasta el 430i con sus 248CV, que se presentan de igual manera en cambios automáticos y manuales, extendiendo al experiencia de conducción hasta donde nuestras manos sean capaces de llegar.

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