Franck Muller celebra 15 años del icónico Crazy Hours

En el año 2003 la maison relojera de origen suizo Franck Muller creaba Crazy Hours, toda una innovación que cambiaba radicalmente la forma tradicional de mostrar el tiempo.

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Hoy, 15 años más tarde y ya consolidada su reputación como “maestro de las complicaciones”, Franck Muller celebra el aniversario de una colección que cambió el concepto tradicional de la relojería. Y es que Crazy Hours encarna la realización de un enfoque completamente nuevo, a partir de una esfera que muestra un alocado y aparentemente aleatorio orden de los números que marcan las horas. Sin embargo, cada hora el reloj marca el número correspondiente sin equivocarse; esto se debe a una interpretación inusual de la complicación de horas saltantes.

Con el tiempo Crazy Hours ha ido evolucionando en cuestión de materiales de fabricación de elementos como la caja y variando los modelos de la esfera con piezas a todo color, tanto en la esfera como en los propios números. Eso sí, todos los componentes de la colección están elaborados en una caja estándar Cintrée Curvex, una de las formas más clásicas en lo que a relojes de pulsera se refiere y seña de identidad de la casa. Consta de 32 milímetros de ancho y 45 de largo y está cubierta por un cristal de zafiro curvilíneo.

La parte trasera de los relojes Crazy Hours incluye un grabado con el nombre de la firma y su famoso apodo en una bonita fuente caligráfica que incorpora además el número de referencia y el del lugar que ocupa en la colección. Por delante, este reloj muestra los números desordenados pero si se mira con cautela, podemos percibir que algunas horas se sitúan en los lugares clásicos del reloj de pulsera: es el caso de la 1, las 4, las 7 y las 10. De este modo, la aguja salta cada hora cinco posiciones sin equivocarse de hora.