Futuro puro con Project Z12

Adiós, convencionalismos.

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Durante los últimos catorce años, el diseño y la naturaleza de las complicaciones han marcado la exclusividad y la excelencia de las piezas de la colección Project Z de Harry Winston. Para ello, cada uno de los modelos de esta gama ha permanecido fiel a ese espíritu de la perfección mecánica de la alta relojería, con unos toques de modernidad casi radicales.

No es de extrañar que al igual que ocurrió con los modelos Z10 y Z11, el nuevo Project Z12 también haya tomado la infancia del Harry Winston en Nueva York como fuente de inspiración. En este sentido, podemos contemplar unos puentes arqueados de color azul extendiéndose sobre el eje de la esfera, que emulan esos puentes de Manhattan que tanto influyeron en la vida y el trabajo propio del conocido joyero.

Sin embargo, esta nueva pieza también anticipa un giro en la concepción del diseño de los Project Z, como muestra el cambio de elementos asimétricos e indicadores descentrados a niveles concéntricos de indicadores y una simetría casi perfecta.

A pesar de la amplia experiencia de esta reputada joyería, el Project Z12 es toda una novedad en relojería, dentro y fuera de las lindes de Harry Winston. Con una producción limitada a tan solo 300 unidades, es imposible no prestar atención a sus manecillas de horas y minutos saltantes; se mueven en un campo de 140 grados y, una vez que ha finalizado su rotación, “saltan” y vuelven de nuevo a su posición inicial.

Por otro lado, cabe destacar que la pieza consta de una caja de 44,2 milímetros fabricada con una aleación de zalio marca de la casa. Esta cuenta a su vez con un sutil indicador de fecha oculto en uno de los lados de la esfera. En su interior, un calibre automático HW3306 desarrollado exclusivamente para el Project Z12 hace funcionar a este modelo con un resorte regulador de silicio, un rotor calado de oro blanco y una reserva de marcha de 68 horas.