Fisher Island, un paraíso exclusivo

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Miami lo tiene todo, y desde siempre ha sido sinónimo de exclusividad, mansiones, yates, compras, playas, diversión y glamour. Además, desde hace poco menos de 100 años cuenta también con una serie de islotes artificiales, entre los que destaca Fisher Island, que parecen estar al alcance de pocos y que la hacen aun más atractiva.

Desde que Fisher Island fue creada en 1905 como resultado de un dragado ha pertenecido a varios millonarios, algunos de ellos, Carl Fisher o William Kissam Vanderbilt II, este último cambió un yate de lujo por el título de la isla.

La isla se encuentra a tan solo tres millas de la costa de Miami, situada estratégicamente siendo solo accesible por vía marítima o aérea, conformándose como un paraíso en alta mar. En la década de 1980 y hasta 1920 hubo un gran desarrollo que le llevó a poseer grandes mansiones, con una arquitectura muy similar a la que existe a día de hoy. La isla ofrece lujosas residencias unifamiliares e impresionantes de estilo mediterráneo. También hay un hotel de 5 estrellas, restaurantes, clubs de tenis y golf, un muelle privado, escuelas y preciosas playas de arena blanca.

Además, Fisher Island está compuesta por cinco sectores diferentes: Oceanside, donde los propietarios tienen la oportunidad de apreciar, desde las terrazas de vidrio, el imponente Océano Atlántico; Bayview, desde donde se puede disfrutar de un precioso atardecer; Bayside, con unas preciosas vistas al mar y de Biscayne Bay; Harborview, desde donde se puede contemplar la colección de yates del muelle; y Seaside, desde donde se puede disfrutar de la elegancia junto al océano.

El concepto de estilo de vida que llevan los residentes de estas islas es digno de aquellas personas que aman ‘la buena vida’. Todo lo que en esta isla existe está calculado con lujo de detalle. Se conforma como la conjugación de una concepción arquitectónica que se aprecia en todo su esplendor.

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