El Mirador de Dalt Vila, la prueba de que otra Ibiza es posible

JAIME DE LAS HERAS

Pensar que Ibiza es sólo posados veraniegos en papel cuché, discotecas abiertas 24/7 o el paraíso del postureo es no conocer Ibiza. Por eso nos hemos propuesto hoy descubriros otra Ibiza, aquella que rodea al Mirador de Dalt Vila, uno de los hoteles que la familia Relais & Châteaux acoge en nuestro país y que en Ibiza cobra aún más sentido.

Porque no todo es fiesta, música hasta las tantas de la mañana y excesos continuos. De hecho, en origen, aquel no fue el significado de la auténtica Ibiza, de la que el Mirador de Dalt Vila es en cierto modo heredero, y que presume de tranquilidad, relax y sobre todo, de vivir con absoluta calma.

El corazón de la Ibiza medieval.

Enclavada en el centro histórico de las murallas de Dalt Vila, el Mirador presume, como no podía ser de otra forma, de vistas, deslizando bajo nuestros ojos un laberinto de calles encaladas, de artesanía, de villas palaciegas y de signos de una Ibiza de otro tiempo.

El mismo que se detiene entre las paredes del Mirador de Dalt Vila, aquel que se cobija bajo apalmerados jardines y que se refugia en este casco histórico, perfectamente integrado desde hace tiempos inmemoriales en el perfil de una ciudad abierta al mar.

Atardeceres ibicencos como telón de fondo para tardes inolvidables.

Aquí, en el Mirador de Dalt Vila, antiguo palacete del siglo XIX disfrutamos no sólo de los tiempos presentes, sino también de los pasados. Mobiliario de época y obras de arte salpican pasillos y estancias de un hotel tan encantador como discreto, ideal para pequeñas escapadas y literalmente querer perderse.

Algo a lo que contribuyen las innumerables callejuelas que manan de él y que hace de sus 12 habitaciones un auténtico refugio contra el estrés. La demostración de que Ibiza no sólo significa exceso y que la pausa también juega. Además, aparte de disfrutar de todo el lujo que ensambla el Mirador, repleto de mármol y ónix verde, también podremos disfrutar de una piscina exterior por si la playa se nos hace muy lejos (apenas tres minutos andando).

12 habitaciones para que la intimidad sea el sello de la casa.

Aunque si lo que queremos es saciar nuestra sed de mar, el Mirador de Dalt Vila se lo pone fácil a sus clientes, no teniendo más que reservar una de las excursiones en yate privado hacia Formentera y otros rincones del paisaje litoral balear. Excusa perfecta para ir haciendo hambre y devorar con ganas la rica gastronomía de las Islas a nuestro regreso, no dejando pasar la ocasión de conocer Es Mirador, el restaurante con terraza que nos abre el Mediterráneo de par en par para que lo saboreemos en profundidad.

Cocina de vanguardia con el producto por bandera, la estrella de Es Mirador.

Apuesta segura para encontrar la paz donde quizá jamás la hubieras pensando buscar.

Más datos:

Qué: Hotel Mirador de Dalt Vila, hotel Relais & Châteaux.

Dónde: Dirección: Plaza de España, 4. Dalt Vila, Ibiza.

Por qué: Por descubrir que Ibiza no es sólo ruido y que esconde en sus muros gastronomía, arte y tradición mientras nos relajamos.

Temporada: Del 1 de abril al 31 de octubre.

Teléfono: 971 303 045.

Sitio web y email: Hotel Mirador de Dalt Vila / info@hotelmiradoribiza.com

Horario del restaurante: De abril a noviembre de 13:00 a 16:00 y de 20:00 a 24:00 h.

PUBLICIDAD



PUBLICIDAD