Pedro Subijana materializa su sueño hotelero con Hotel Akelarre en pleno Igueldo

JAIME DE LAS HERAS

Decía Calderón de la Barca a través de su Segismundo que la vida es sueño y los sueños, sueños son. Pero también vivimos de convertir los sueños en realidades y materializarlos en vida. Así, el restaurante Akelarre fue el sueño en el que Pedro Subijana se sumergió en 1975 y ahora, 42 años más tarde y con tres estrellas Michelin en el zurrón, vuelve a convertir un sueño en realidad con la apertura del Hotel Akelarre.

Situado justo encima de uno de los restaurantes bandera de la nueva cocina vasca, Hotel Akelarre despunta desde lo alto del Monte Igueldo para sorprender con las panorámicas vistas del Golfo de Vizcaya. Un hotel boutique cinco estrellas de máximo lujo y confort, reducido a tan sólo 22 habitaciones con vistas al mar que harán que tu próximo viaje a Guipúzcoa sea completamente inolvidable.

Tres categorías en las que se dividen las 14 habitaciones Doble Vista Mar, seis en la Deluxe Vista Mar, con 60m2 y las dos Suites Akelarre de nada menos que 100 m2 que incluyen un vestidor, piscina privada y una terraza de ventanal completo. Todas ellas disponen además de televisores de altísima definición, sistemas de sonido Bang & Olufsen y unos servicios de aseo inmejorables. Además, para los amantes del bienestar, el Hotel Akelarre cuenta con 800 m2 de spa y wellness que incluyen piscina con circuito de hidromasaje, baños de vapor, sauna y una completísima carta de masajes y tratamientos de belleza.

Todo ello, desde sus cimientos hasta sus techos ha sido una tarea que se ha llevado a cabo en profundidad desde el estudio de arquitectura Mecanismo, dirigido por Marta Urtasun y Pedro Rica, que han integrado a la perfección el espacio que compagina habitaciones con zonas comunes, realzando el conjunto a través de un espíritu diáfano y contemporáneo que concuerda a la perfección con el minimalismo y la contemporaneidad de la cocina de Pedro Subijana, corazón de esta iniciativa llevada a cabo a través de Marugal Distinctive Hotel Management.

Pero si hablamos de una aventura con Akelarre y Subijana, tenemos que hablar también de alta cocina, por eso es fundamental ser conscientes de que en Akelarre ahora disfrutaremos de dos placeres, el de la alta gastronomía y el del máximo relax, convirtiendo Akelarre en un paraíso por partida doble para los que se enamoraron en su día de la cocina de Subijana y que ahora pueden hacer lo mismo con su hotel.

La mejor esencia vasca se disfruta por duplicado en Akelarre, convirtiendo comidas en días inolvidables y haciendo que la estancia allí sea mucho más que un placer para el gusto. Aprovechando su inmejorable ubicación en el Monte Igueldo, el hotel Akelarre servirá de base de operaciones a cualquier viajero que quiera descubrir la provincia de Guipúzcoa, o si es algo más osado, descubrir todo lo que Euskadi esconde.

Una apuesta que el hotel también quiere poner en valor, organizando traslados al centro de San Sebastián, permitiendo así que cualquiera de los huéspedes descubra por su propio pie el alma de la capital donostiarra en cualquier momento de su visita. Perfecta para descubrir en buena compañía, Donosti es una ciudad ideal para el buen caminante, que encontrará en cada rincón de ella una historia en la que sumergirse, no sólo a base de pintxos (parada más que obligada) sino también con las leyendas que enmarcan a una ciudad histórica.

Y todo ello a un tiro de piedra de Hotel Akelarre, el sueño hecho realidad de Pedro Subijana y que ahora, realmente cerca, también puede convertirse en nuestro propio sueño de una noche de verano.

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