Roma impone la ley seca nocturna este verano

JAIME DE LAS HERAS

Roma quiere ser recordada por muchas cosas, desde la Ciudad Eterna a la capital del todopoderoso imperio pasando por ser el corazón de la Iglesia Católica o por qué no, una ciudad volcada al fútbol con la Lazio y la AS Roma. Lo que Roma no quiere, o no al menos su ayuntamiento, es convertirse en una ciudad drinking-friendly. Esa es la razón por la cual el consistorio romano ha promulgado una nueva ordenanza municipal por la cual se prohíbe vender, suministrar o consumir alcohol desde la medianoche hasta las siete de la mañana, aunque en el caso de botellas de vidrio, el toque de queda comenzará a las 22:00.

Con la medida, el ayuntamiento romano pretende evitar así el turismo de borrachera que últimamente sufren varias ciudades europeas, entre ellas algunas españolas, poniendo freno así a unas tendencias turísticas que en la Ciudad Eterna no quieren contemplar. La solución vendrá además refrendada por cuantiosas multas en el caso de que alguien peque. En el caso de caer en la tentación y decidir beber por las calles romanas más allá de la medianoche, al estilo Cenicienta, la multa será de 150 euros. Las únicas excepciones conocidas son aquellas que involucren a las terrazas y locales cerrados, que seguirán teniendo la potestad de servir bebidas más allá de la medianoche.

También hay multas personalizadas para los comercios que se vean tentados de vender alcohol más allá de la medianoche. En ese caso, la multa ascenderá a 280 euros. Noticia que como es de esperar no ha hecho mucha gracia a los comerciantes locales, como recoge esta noticia del diario italiano Corriere della Sera. Además, la noticia concuerda con las últimas decisiones cuanto menos polémicas que vienen relacionadas con el turismo del país transalpino. Hace un par de meses ya os avisamos de que Venecia prohibía la apertura de nuevos kebabs en la ciudad y hace tres semanas ya contamos que Roma prohibía comer y beber en sus fuentes. Así que parece claro que se lo están tomando en serio.

La moratoria entró en vigor el pasado siete de julio y durará hasta el próximo 31 de octubre, fecha en la que la ciudad considera acabada la temporada alta y por tanto, la afluencia de turistas. Ahora sólo queda ver qué afán predomina más en esta seguro impopular medida. Si el recaudatorio o el proteccionista de cara a turistas y romanos. Lo que sí está claro es que al menos los españoles nos podremos enterar del aviso, ya que en calles y plazas públicas hay avisos en nuestro idioma.

No os preocupéis, no somos los únicos. Además está rotulado en francés, inglés y alemán, nacionalidades mayoritarias en el turismo de la ciudad.

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