Los errores que no debes cometer con el champán estas Navidades

La Navidad, ese momento de celebración en el que la familia se reúne de nuevo, esos días de descanso donde disfrutas del placer de abrir regalos, entregar presentes y, cómo no, degustar deliciosas y abundantes comilonas.

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Es el momento perfecto para abrir una botella y brindar por todo lo bueno que tenemos. Y qué mejor que hacerlo con una botella de un buen champán. Para ello, presta atención a los siguientes errores que no debes cometer estas Navidades a la hora del brindis protocolario.

1. Empecemos por descorchar como es debido

Aunque puede resultar divertido, lo cierto es que descorchar una botella haciendo que el tapón salga por los aires junto con un buen chorro es algo descabellado si lo que se pretende es degustar un buen champán. Los sommeliers más experimentados aconsejan poner la botella a unos 45 grados en frío durante un par de horas, por supuesto evitando mover en demasía o agitar la botella. Cuando es hora de abrirlo, se debe colocar el pulgar sobre el corcho con una servilleta de tela entre ambos y no retirarlo hasta que esté completamente fuera.

2. No inclines tu copa al servirlo

Generalmente la mayor parte de las bebidas espumosas se sirven con una inclinación del vaso o copa de unos 45 grados. Sin embargo, la forma correcta de servir el champán sería sobre un vaso que está encima de la mesa, y si se sirve en copa, se debe intentar golpear las paredes de la misma para ayudar a que las burbujas se disipen.

3. Llenar la copa hasta arriba

Para mantener el nivel de burbujas adecuado y evitar derrames innecesarios, debemos no ser acaparadores y llenar la copa en una cantidad que, generalmente, no debe sobrepasar los 10 cl., esto es, un cuarto de copa, o llegar hasta la mitad como mucho. Esta medida no es por capricho, pues solo de esta forma la bebida se mantiene fría a la temperatura adecuada en la copa hasta que la volvamos a rellenar.

4. No uses únicamente copas de champán

Probablemente este sea el error más común, principalmente debido a que la mayor parte de bebedores de champán que lo comete no es consciente de ello. Si bien la copa de champán está pensada para servir en ella este tipo de bebida, lo cierto es que en la práctica este formato de recipiente de cristal no es precisamente el mejor para poder saborearlo adecuadamente. Según muchos expertos en la materia, la copa de champán, al ser más estrecha que la copa de vino, limita su aroma en detrimento del sabor.

5. No lo sirvas demasiado frío

El champán, así como otras bebidas espumosas, necesitan estar almacenadas en lugares frescos, oscuros y secos, como puede ser una despensa o una bodega. Cuando vas a consumirlo, debes enfriarlo en el frigorífico para lo que únicamente se necesitan dos horas. No pasa nada, si dejas la botella un par de días en la nevera, pero si te excedes en el tiempo en demasía es probable que los sabores se alteren.