José María Manzanares, imagen de Chivas Regal

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El diestro ha cumplido quince años desde que tomó la alternativa. Feliz coincidencia con la máxima expresión de whiskies envejecidos quince años en barricas que han albergado coñac.

 

La legendaria marca de whisky escocés Chivas Regal, pionera desde hace dos siglos en la mezcla de variedades para crear sabores únicos, ha aprovechado la feliz coincidencia del lanzamiento de su nueva variedad, Chivas XV, con el decimoquinto aniversario del momento en que José María Manzanares hijo tomó la alternativa, para hacer del torero imagen de la nueva campaña de Chivas Regal en España.

La mezcla, clave del éxito del whisky, forma parte también del ADN de Manzanares, que ejerce como modelo de moda y como emprendedor de éxito en distintos ámbitos de su otra vida más allá del toreo, demostrando que “la mezcla” –es decir, armonizar diferentes facetas de la vida– es la clave del éxito.

José María Manzanares tomó la alternativa el 24 de junio de 2003 en la plaza de Alicante, “su” plaza, el día grande de la Feria de Hogueras, al igual que había hecho, treinta y dos años antes, el desaparecido José María Manzanares padre. Fue una tarde apoteósica y emocionante, en la que el torero salió por la puerta grande con tres orejas y un rabo como trofeos que acreditaban su éxito.

En estos quince años, José María Manzanares ha querido echar la vista atrás y recordar algunos de los éxitos más destacados de su vida personal y profesional en sus muchos ámbitos. El más importante de todos sus éxitos, en palabras del protagonista: “mi familia, mis amigos, mi gente… Me siento muy afortunado por tenerles cerca. Ellos son el pilar fundamental de mi vida”.

La gura de su padre, fallecido hace cuatro años, y, en concreto, la primera vez que le acompañó para verle torear, es otro de los recuerdos más preciados del joven torero: “Él fue y sigue siendo mi espejo –asegura con rotundidad–. Además del torero más grande que ha existido, fue una persona muy especial. Desde pequeñito le acompañaba a cada ciudad en la que toreaba y ya le admiraba tanto como lo hago ahora”. Hijo de torero y nieto, también, del banderillero Pepe Manzanares, en su árbol genealógico se pueden rastrear vínculos taurinos hasta diez generaciones, que arrancan a finales del siglo XVII. No es, pues, extraño que el mundo del toro corra por sus venas, y que con apenas dieciocho años torease por primera vez en público: “era un niño –admite–. Comencé con mucha ilusión y con el cariño del público pero, a la vez, con mucha presión, porque me comparaban constantemente con mi padre, que era un gran maestro, con muchos años de alternativa.

Conseguí dos orejas y rabo. Ahí comenzó mi carrera”. Una carrera que, hay que decirlo, ha estado continuamente jalonada de éxitos, entre los que el torero destaca las tres veces que se abrió la puerta del Príncipe de la Maestranza de Sevilla para sacarle a hombros – “Sevilla es la plaza con la que siempre sueño. Para todos los toreros es especial, pero a mí me ha dado mucho y yo me he entregado al máximo a ella. El amor de mi familia y mío por Sevilla es inmenso, tanto que mi padre me contaba que él quería que yo naciera en la enfermería de La Maestranza”–. Fue allí precisamente, en Sevilla, donde se produjo uno de esos contadísimos grandes momentos que pueden suceder (¡o no!) en la vida de un torero: el indulto del toro. En su caso, el de Arrojado, un morlaco de la ganadería Núñez del Cuvillo, el 30 de abril de 2011, uno de esos días que José María Manzanares hijo salió por la puerta grande de la plaza sevillana. “Fue un día emotivo para la tauromaquia –explica–: la primera vez en la historia que se le perdonaba la vida a un toro en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Un día soñado para mí en el que viví sensaciones imposibles de describir”. Y una temporada, la de 2011, excepcional: “Fue un año redondo para mí, alcanzando éxitos en todas las plazas importantes del mundo. Llegaron muchos premios y reconocimientos por la temporada, como la Oreja de Oro”. Entre esas plazas importantes del mundo en las que triunfó aquel año, saliendo a hombros de los a aficionados por la puerta grande, figura Las Ventas, en Madrid. “Triunfar en la plaza más importante del mundo es siempre un sueño –reconoce–.Yo he tenido el privilegio y la suerte de haberlo hecho dos veces”. La segunda a la que se refiere el torero fue en 2016, “quizá tras la faena más importante de mi vida –asegura–. Siempre recordaré a Dalia, el toro bravo y exigente de Victoriano del Río que me ayudó a conseguir una obra artística majestuosa, catalogada entre las mejores cinco faenas en la historia de Las Ventas”.

Su éxito internacional es otro de los capítulos fundamentales en la vida de José María Manzanares hijo. Recuerda con cariño una tarde en la Plaza de Toros de Santamaría de Bogotá, en 2010 –“Fue una tarde muy bonita con dos grandes faenas. Histórica por todo lo que Bogotá representa en la tauromaquia mundial. Es una plaza que siempre he sentido especial tal y como mi padre me inculcó desde bien pequeñito”–, y las dos orejas y el rabo que recibió como trofeo en la plaza francesa de Nimes, en 2013. Lo recuerda como un “día de toreo soñado, en la plaza más importante de Francia, un país que vive la tauromaquia con un respeto y afición absoluta. Conseguí los trofeos máximos tras una faena histórica en la que me sentí pleno artísticamente”. Esa dimensión internacional de su imagen fue lo que hizo posible el reportaje para Vogue que protagonizó junto a Kate Moss en 2012, inmortalizado por el fotógrafo Mario Testino. “He tenido la inmensa suerte de poder comunicar el mundo que tanto me apasiona en grandes editoriales –asegura–, a través de las cámaras de Mario Testino, Peter Lindbergh, Mert & Marcus, Ben Watts, Thomas Whiteside y otros grandes fotógrafos que se han fijado en mí gracias a mi profesión como torero”.

EL TORERO PERTENECE A UNA DINASTÍA TAURINA

QUE ARRANCA EN EL SIGLO XVII

Apoderado taurino por la Casa Matilla y empresario en varias vertientes profesionales, faceta que guarda para sí para no interferir en los aspectos más puramente empresariales de su actividad, en el mundo de la moda, en cambio, también ha despuntado como modelo, “mezcla” de sabores de la que conserva un recuerdo imborrable, con campañas de publicidad para rmas como Dolce & Gabbana, IWC Schaffhausen, Sony o Givenchy… A las que ahora se añade Chivas. “Me siento tremendamente agradecido por el enorme cariño que he recibido de todas ellas –nos comenta–, con cuyos valores me siento muy identificado”.

Para grandes celebraciones:presentamos Chivas XV

La mezcla de ingredientes para la elaboración de los mejores whiskies fue instaurada en el siglo XIX, en Esocia, por James y John Chivas, los auténticos pioneros de este arte.

La última incorporación a la cartera de productos de Chivas, el Chivas XV, es desde su aparición un fijo para celebrar… lo que sea. O, mejor dicho, convierte cualquier situación, por insignificante que sea, en un acontecimiento. Chivas XV reúne los mejores whiskies de malta y grano de quince años que, después de haber sido seleccionados, nalizarán su proceso de elaboración en los mejores barriles de coñac del cru (área de cultivo) de Grande Champagne, la región que produce los coñacs más exquisitos del mundo, reconocidos por su calidad sobresaliente.

Chivas entiende que el éxito es algo más importante que alcanzar la cima en un solo arte o disciplina. Que en la vida, como en el arte del whisky, él éxito está en la mezcla.Y Chivas XV es un whisky que combina con éxito la tradición de Chivas y una pasión absolutamente contemporánea por la mezcla y las experiencias compartidas.Tanto si se es un conocedor del mundo del whisky como si se está comenzando a entrar en sus misterios, lo que Chivas XV pide es, curiosamente, que se olvide todo lo que se sepa del whisky: este nuevo lanzamiento desafía todas las reglas y lo convierte en la bebida definitiva para disfrutar de una salida nocturna.

La mezcla de ingredientes para la elaboración de los mejores whiskies fue instaurada en el siglo XIX, en Escocia, por James y John Chivas, auténticos pioneros de este arte. Ahora, doscientos años después, Sandy Hyslop, el maestro mezclador de la firma, ha creado una nueva y original mezcla que recrea el estilo de la casa con un sabor aterciopelado y refinadamente afrutado.

La mezcla despunta inicialmente con aromas ricos y dulces, a mermelada, canela y pasas, que se van transformando en una deliciosa combinación de sabores afrutados, entremezclados con el de los caramelos de toffee y los de azúcar y mantequilla tan típicamente escoceses. La suave textura se remata con un toque de vainilla. En conjunto, Chivas XV ofrece el perfecto perfil de sabor con el que satisfacer una amplia gama de formas de servirlo, ya sea seco, en tragos cortos, o en cócteles diseñados para enfatizar la calidad y el rico aroma del whisky.

CON CHIVAS XV HAY QUE OLVIDAR TODO LO QUE UNO SABE DE WHISKY…

ÉSTE, DESAFÍA TODAS LAS REGLAS

 

Robb Report para Chivas Regal. Publicado originalmente en la edición impresa de la revista, número 78