Descubre el hotel burbuja de las cinco millones de estrellas

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Se llama Buuble, está a algo más de dos horas de Reykjavik, la capital de Islandia, en coche y presume de ser el hotel con más estrellas del mundo. ¡Nada menos que cinco millones! Sólo que el bautismo tiene trampa y no encontraremos todas ellas entre sus paredes, sus techos, el restaurante del que disponga o su salón wellness. Principalmente porque no tiene nada de eso – o casi nada- y sí muchas estrellas que vislumbrar desde las ‘burbujas’ literales en las que nos alojaremos para descubrir las largas e infinitas noches islandesas.

Abierto tanto en invierno como en verano, el hotel Buuble está compuesto de cinco cápsulas, todas debidamente nombradas, construidas en materiales plásticos de alta resistencia que se inflan automáticamente con un sistema de ventilación silencioso. Allí, a salvo de la humedad y de las inclemencias del tiempo islandés, podremos descubrir toda la magnificencia de sus noches estrelladas en cualquier estación del año, circunstancia propicia gracias a los diferentes termostatos que en ellas encontramos, haciendo habitables las estancias independientemente del clima exterior.

La aventura, más allá de convertirse en un observatorio de primera magnitud, también es ideal para desconectar de forma real de los problemas cotidianos, ya que allí no existirán las grandes ‘comodidades’ del mundo moderno como el wifi. Una cama doble, una lámpara y una mesita para cargar el móvil se encuentran en nuestra habitación. Además de ellos, las zonas comunes cuentan con una pequeña cocina y un cuarto de baño compartidos que no van sobrados de lujos. Algo que reconocen desde Buuble, siendo conscientes de que allí no vas precisamente por encontrarte el mayor de los fastos.

Lo que sí encontrarás es vida salvaje, posibles auroras boreales y noches estrelladas que no olvidarás jamás. Además de ello, desde Buuble también gestionan pequeñas expediciones a otros rincones de Islandia como un Thingvellir, uno de los parques nacionales del país o una escapada a la Laguna Secreta de Fludir.

El precio de la estancia no es excesivamente caro, ya que se mueve entre los 240 y los 280 euros, dependiendo de la temporada, aunque la época recomendada por Buuble para descubrir las auroras boreales va de septiembre a marzo. La única pega es que no te aseguran que aún así las veas, por lo que habrá que armarse de paciencia y cruzar los dedos en caso de que allí se vaya.