Disfruta de tu propia isla privada en Venecia con Isola Santa Cristina

Hay dos formas de disfrutar Venecia y creemos que ésta es la buena.

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Pisar Venecia siempre es un placer pero hemos de admitir que está algo masificada. Siendo generosos, el algo se quedaría corto pero aún así es una ciudad a la que siempre tenemos ganas. Descubrir el Lido, San Marcos, dejarse caer por el Rialto –no literalmente-, o pasear por sus Sestieri es un básico en la vida de cualquier viajero.

El problema es que debas hacerlo entre aglomeraciones, esquivando gente con paraguas o evitando palomas abigarradas que podrían hacer frente a una gallina. Para solucionar esto, tenemos el remedio ideal, a un golpe de remo de la ciudad, cuyo nombre es Isola Santa Cristina.

Esta lujosa isla, propiedad durante décadas de la familia Swarovski, ahora ha sido convertida en uno de los referentes de la buena vida de la capital del Véneto. Allí podrás escapar del estrés que la ciudad ducal provoca, acudiendo a tu refugio marítimo siempre que las condiciones de la reserva lo permitan, ya que su demanda es altísima.

Piscina privada, nueve habitaciones, una colección de arte de los Swarovski y espléndidos ventanales en 360º hacen de esta maravilla el alojamiento ideal para sentir Venecia. Además, por si el hambre hace acto de presencia, Isola Santa Cristina cuenta con una especie de acuerdo con chefs locales para que estos acudan a cocinar a los huéspedes.

¿Se puede pedir más?