Los cruceros de lujo tienen un nuevo tripulante con el grupo Ritz-Carlton

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¿Qué ocurre cuando los hoteles de lujo entran en el mundo de los cruceros? Pues que nos da alegrías como la que nos da el grupo Ritz-Carlton, al anunciar que lanzará su propia y exclusiva línea de cruceros, fletando a partir de 2019 tres navíos en los que se mezclarán lo mejor de ambos mundos pero con el inalterable sello de Ritz-Carlton.

Una forma diferente de disfrutar un crucero que, por lo pronto, verá la luz en un par de años con el primero de sus barcos. 100 metros de eslora, capacidad para 298 pasajeros y 149 suites serán las dimensiones de las que presumirá la primera incursión marina de Ritz-Carlton, que desarrollará los barcos junto a las navieras Lars Clasen y Douglas Protero.

La intención de este desembarco no es otra que redignificar la posición del crucero como destino de alto lujo, facilitando en una misma experiencia lo mejor del mar y lo mejor de la tierra. Además, se han pensado en todos los detalles, por lo que también la gastronomía tendrá un papel más que importante en estas expediciones. Por ello, se ha encargado a Sven Elverfeld, tres Estrellas Michelin del restaurante Aqua en Wolfsburgo que cree los menús y cartas de estos auténticos hoteles flotantes.

Lo único que queda por confirmar en su totalidad es qué rutas exactas cubrirán estos cruceros. De momento, lo que sí sabemos, es que los cruceros tendrán una duración de entre siete y diez días y que se diversificarán en cuatro propuestas diferentes: Una en el Norte de Europa, otra en el Mediterráneo, una tercera para el Caribe y una cuarta para Latinoamérica. Sí, han salido cuatro expediciones y Ritz-Carlton Yacht Collection sólo dispondrá de tres barcos, lo que evidentemente hace suponer que las mismas naves cubrirán las mismas rutas, sólo que variando la temporada náutica.

Los pasajes, aún por aclarar, podrán ser adquiridos a partir de mayo de 2018, fecha en la que empezarán a ofrecerse las rutas con más claridad y de las que estaremos muy atentos. Al fin y al cabo, uno no navega en un hotel todos los días, ¿no?